Calentamiento Global y un llamado de emergencia impostergable - SEQUÍA EXTREMA EN CALIFORNIA

Calentamiento Global y un llamado de emergencia impostergable - SEQUÍA EXTREMA EN CALIFORNIA

 Si bien el Estado de California, en los Estados Unidos de Norteamérica, históricamente se ha caracterizado por poseer unas condiciones climáticas un tanto adversas, y en dónde sufrir sequías no es algo nuevo para sus habitantes y agricultores, las sequías en este Estado son cada vez más frecuentes, severas y con resultados devastadores.

Las sequías son muy peligrosas, porque aumentan el riesgo de sufrir incendios forestales, pérdidas masivas de cultivos y bosques, ponen en riesgo los ecosistemas fluviales, generan escasez en la producción de energía hidroeléctrica, y pueden suponer falta de suministro de agua potable para las ciudades y sus habitantes.

El Estado de California está atravesando su segundo año consecutivo de escasez de agua, pero en 2021 es tan extrema la situación, que las autoridades estatales han declarado el estado de emergencia en la mayor parte del territorio, ya que según el Monitor de Sequías de Estados Unidos, cerca del 98% de California está experimentando condiciones de sequía en la actualidad; y de todo este territorio, cerca del 75% enfrenta condiciones de sequía extrema. Para la ciencia, todo el Occidente está atrapado en lo que los científicos consideran una "mega sequía" y consideran que comenzó en 1999 y ha sido interrumpida sólo por algunos años ocasionales con precipitaciones superiores a la media.

En California, la lluvia y la nieve más intensas se producen en los meses de invierno, pero no este año y gran parte del agua de California proviene de la nieve de las montañas de Sierra Nevada que se derrite durante la primavera y el verano y alimenta ríos y arroyos que a su vez llenan los embalses; pero el mes pasado, un estudio mostró solamente el 60% del promedio de nieve en la Sierra.


Cabe recordar, que la última gran sequía en California duró aproximadamente 5 años, de 2012-2016 y requirió de mucho sacrificio de todos, ya que se le ordenó a la población una reducción del 25% en el uso de agua. Los residentes tomaron duchas más breves, la tiraron con menos frecuencia y dejaron que sus autos se ensuciaran. Muchos propietarios reemplazaron sus céspedes con césped artificial o suculentas del desierto. Si bien éstas restricciones son menos probables esta vez, porque los suministros municipales están en mejor forma y el uso del agua no ha regresado a los niveles anteriores.

El cambio climático está jugando un papel clave en la escasez de agua en el oeste y suroeste del estado. Esta nueva sequía, iniciada en 2020, está alcanzando niveles muy similares a los registrados entre 2012 y 2016 y, según los expertos, si la tendencia sigue varios años podría ser mucho peor. Según palabras recientes del Gobernador del Estado de California, “con la realidad del cambio climático muy clara en California, estamos tomando medidas urgentes para hacer frente a la escasez aguda de suministro de agua en el norte y el centro de California, mientras que también construimos nuestra resiliencia en lo que respecta al agua para salvaguardar las comunidades en las próximas décadas. La declaración del estado de emergencia ordena a las agencias estatales que tomen medidas para aumentar la resiliencia frente a las sequías”.

También la agricultura de la región se encuentra en riesgo, ya que la capa de nieve de Sierra Nevada proporciona aproximadamente el 30% del agua de California y la medición del Departamento de Recursos Hídricos es clave para pronosticar cuánto se puede asignar a las granjas y municipios bajo un complejo sistema de leyes de derechos de agua que detallan a qué tiene derecho cada usuario. El departamento ya advirtió a 40 mil titulares de derechos de agua que probablemente solo obtendrán el 5% del monto solicitado este año. Con menos agua para extraer de los ríos y la intrincada red de canales y acueductos del estado, los agricultores dejaron en barbecho cientos de miles de acres adicionales. Por ende es probable que los productores vuelvan a hacer lo mismo, dejando inactivos cultivos en hileras de bajo valor como tomates, lechugas o cebollas, para destinar su preciosa agua subterránea a cultivos permanentes de alto valor como almendras, pistachos y uvas para vino.


Las consecuencias del cambio climático son muy visibles ya que este invierno, la precipitación de nieve en la Sierra Nevada fue particularmente baja, y hacia el 1 de abril (la fecha en la que normalmente la nieve acumulada alcanza mayor grosor) se situó en únicamente 42 centímetros, lo que supone un 59% de valor histórico promedio en esa fecha. Igual que la nieve, las precipitaciones de lluvia a lo largo del invierno -la temporada húmeda en el estado- también han estado muy por debajo de lo habitual, con localidades como Los Ángeles, Long Beach, San Francisco y San José registrando niveles de lluvia que no llegan ni al 45% de lo normal. Pero pese a lo alarmante de estas cifras, no se trata de una situación nueva para los californianos, que de acuerdo a datos oficiales, ya han vivido condiciones de sequía "significativa" en 13 de los últimos 22 años.
Asimismo es alarmante lo que detalla un estudio publicado en 2020 en la revista Science, que concluyó que el período de 2000 a 2017 -en que se registró una sequía crónica- fue el segundo más seco en el suroeste de EU, en por lo menos, los últimos 1200 años.


Después de haber observado la actual situación de la región del Estado de California en EE UU, lo considero un llamado de atención sumamente urgente e impostergable, no solo para los habitantes de ese Estado, sino para toda la humanidad. Porqué tenemos que esperar a encontrarnos en una situación crítica de escasez del recurso hídrico, para empezar a adoptar las medias preventivas necesarias, no sólo para combatir el cambio climático, sino para empezar a cuidar el agua, sobre todo los depósitos de agua dulce y agua potable, tan escasos en nuestro planeta. Me pregunto, con que necesidad el hombre siempre espera hasta las últimas consecuencias, para empezar a tomar conciencia del cambio climático y la futura escasez de la mayoría de los recursos naturales, que tanto necesita el hombre para satisfacer sus necesidades.
Porqué los diferentes Estados no empiezan desde ahora a concientizar a sus poblaciones sobre un uso racional del recurso hídrico, para así poder prevenir una situación crítica en las futuras décadas de escasez generalizada en todas las regiones del Planeta.


Deseo finalizar el presente artículo con la más reciente información publicada por expertos en cambio climático de la ONU, donde expone recientemente que El cambio climático alterará de forma dramática e irreversible la vida en la Tierra en los próximos 30 años, agravando desde la escasez de agua y la malnutrición hasta los éxodos y la extinción de especies, según el borrador de un informe clave de la ONU obtenido por la AFP. Los impactos devastadores sobre la naturaleza y el hombre se acelerarán independientemente del ritmo de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero que se logre obtener, advierte el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de la ONU. “La vida en la Tierra puede superar un cambio climático de envergadura evolucionando hacia nuevas especies y creando nuevos ecosistemas”, según el resumen técnico de este borrador de 137 páginas. Pero “la humanidad no puede”, zanja el texto. El informe, de 4.000 páginas, que debe ser aprobado por los 195 Estados miembros del IPCC, dibuja un panorama mucho más sombrío que el último de 2014.

Artículo escrito por el voluntario virtual  del Club de Leones Nómadas Kevin Agüi Manera

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